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¿Qué vida habría tenido de haber seguido con mi rígida planificación? ¿Estaría hoy hablándote así si me hubiera abandonado al “donde me lleve la vida”?

Todos vivimos circunstancias a diario que hacen que vayamos con la caca pegada al cuello. Lo siento si te suena algo escatológico pero es así, todos tenemos mierdas encima con las que cargamos a diario. 

Los miedos, las inseguridades, la baja autoestima, la falta de confianza en ti mismo…todo eso son islas de caca. Lo sé porque yo también conozco estas islas que no se parecen nada a los todo incluido. Estas duelen, hacen sufrir y no te dejan avanzar.

Hace años tomé la típica decisión de puñetazo en la mesa y un “hasta aquí hemos llegado”. El camino rígido que había trazado no era ni parecido a lo que quería vivir, la mochila del pasado pesaba demasiado y además estaba atravesando mi particular infierno de ansiedad.

Mi principal problema -como le pasa al 90% de la población- era que no me conocía. Y sin saber quién eres la vida se te acaba haciendo cuesta arriba y andando en zigzag.
¿Sabes cómo conseguí estar donde estoy hoy? Ojito que la respuesta no es fruto de la teletienda, es la verdad: trabajando con mi psicóloga.

Así pasé de tener kilos de mierda encima a ser emprendedora, vivir de algo que me apasiona fuerte, estar casada con una mujer absolutamente maravillosa y con una familia, amigos y personas de las que me rodeo que se pasan de top.

No soy solo psicóloga y psicoterapeuta (espera que te saco mi placa: Colegiada M-26543), soy entrenadora de mente y emociones. No solo me dedico a escuchar, nos dedicamos a hacer y a conseguir resultados reales (montamos negocios, limpiamos las relaciones, abrazamos la vulnerabilidad, nos hacemos coleguis de los miedos, saltamos de la zona de confort, nos ponemos finos filipinos de autoestima…)

Para cambiar tu vida actual las piezas que tienes que mover son las que llevas dentro de ti. Ya sé que estás acostumbrado a hacerlo al revés, pero ya es hora de que alguien te avise de que ese no es el orden. Antes de cualquier transformación externa hay una revolución interna. Ese es el único camino.