La crisis de los 30 (los 40 o los 50)

 En PSICOLOGÍA

Siempre había escuchado hablar de estas crisis y no llegaba a comprender qué podía pasar para -sólo por un número- llegar a ellas.

En noviembre de 2018 cumplí 30 años y -aunque no he vivido una crisis- sólo así he podido ver el quid de la cuestión.

He descubierto qué es lo que lleva a estas crisis, algo tan sencillo, intangible, pero a la vez tan complejo y finito.

 

Artículo La crisis de los 30 (los 40 o los 50)

 

Ya te he adelantado que no he vivido ninguna crisis, para mí los 30 han sido una mezcla de reinvención y de revisión, sobre todo en el trabajo.

Cuando una es muy pasional e hiperactiva mental -en el área laboral- no es extraño que, si no has aprendido a gestionarlo, aparezcan las frustraciones. En mi caso los llamo bucles porque cada X tiempo aparecen. Lo bueno es que ya he reconocido el patrón de esos bucles. Bueno, más bien me han ayudado a reconocerlo porque desde fuera no era capaz de ver el puzzle completo.

Por eso siempre te digo que no tengas miedo de pedir ayuda. En este caso ha sido algo mucho más casero porque a la persona que vive conmigo la vuelvo loca con todos mis proyectos. Qué mejor que ella para ayudarme a ver el bucle.

Ya que me he puesto tan íntima desnudando mis «vergüenzas» te voy a contar de qué se trata. Tranquila que no es ningún misterio. Mi patrón es que seguía las estrategias de otras personas, pero mi alma bohemia va por otro lado.

Ya te di alguna pincelada de esto en ser quien eres cuando te hablé del marketing. Sí, me chifla el marketing y soy una persona a la que le sirven muchas cosas. De (casi) todo saco un aprendizaje o hago una adaptación propia.

El conflicto -como ya te he contado- estaba en mi alma bohemia y mis ganas de llegar a ti. ¡Ah! y mi enfoque en los resultados que puedas conseguir y no en el dinero.

De repente me he visto creando un nuevo curso con la única estructura que dije que no quería hacer. Me estaba centrando mucho en la teoría y poco en la acción.

Con este panorama me fui al bosque con Atia, abracé un árbol, hablé con Marta y di la vuelta a los bucles.

¿Conoces lo de desinflarse como un globo? Yo siempre he sido más iniciadora que terminadora. Debido a mi hiperactividad mental la vida no me alcanzaba para terminar todos mis proyectos mentales.

Es algo que aprendí a gestionar no dejándome arrastrar por mi río mental. Aunque sigue habiendo explosión de ideas y proyectos no les sigo el rollo #stepbystep

Total, vamos a lo que vamos. Puesta ya más o menos en situación vamos a darle a la crisis de los 30.

El factor clave de las crisis es el tiempo. ¿He descubierto América? No, lo sé.

El conflicto está con el tiempo y la identificación mental.

Justo ayer, después de toda mi catarsis , estuve leyendo sobre el tiempo del reloj y el tiempo psicológico. Estas son las sincronicidades de la vida de las que hablo muchas veces. No las buscas, aparecen -más que nada porque es del libro con el que estoy ahora.

¿Cómo funciona lo de la identificación con tu mente?

Lo de la identificación con la mente te lo voy a hacer sencillo. Tu mente está programada para la supervivencia y tiene tendencia a amplificar lo negativo. Hasta aquí bien, ¿no?

¿De qué información tira la mente? Del pasado y del futuro. Sí, del futuro que ni siquiera ha pasado #nosense. El presente como que le da cierto repelús porque le quita su poder así que intenta que ni lo pises. Aquí es donde vive el ego, en el presente no existe.

El problema de la identificación con tu mente viene básicamente porque basas tu identidad en ella. Es como si sabes que una persona tiene la mentira por bandera y te crees todo lo que te cuenta. Más o menos sería algo parecido.

Identificarte con tu mente te hace vivir entre el pasado y la anticipación. Lo sé, visto así parece un jaleo muy grande. Y en cierto modo lo es porque vives entre tooooodo el condicionamiento del pasado y tooooda la ansiedad del futuro. A mí no me parece un planazo de vida, la verdad.

La mente es una herramienta súper poderosa si sabes utilizarla, si no es destructiva. Sólo hay que ver el tema de las creencias limitantes. Tendría para escribir 20 blogs de esto.

Tiempo del reloj y tiempo psicológico.

Volviendo al tiempo. Imagínate que has cometido un error en el pasado y aprendes de él en el presente, el ahora. Ahí estás utilizando el tiempo del reloj. Si te centras mentalmente en el error y empiezas a generar emociones como la rabia o la ira te estás identificando con ello. Al hacer esta identificación con tu propia identidad estarías dando paso al tiempo psicológico.

Si tienes El poder del Ahora lo tienes estupendamente explicado en la página 74.

Como yo entiendo todo esto es: puedes ir al pasado y al futuro siempre y cuando tomes acción en el presente y lo dejes ahí. Ese -para mí- es el tiempo del reloj.

Cuando empiezas a identificarte con ese pasado y futuro mediante emociones y te quedas anclada, ese es el tiempo psicológico. La clave de este tiempo es la identificación y que esa identificación pase a formar parte de tu identidad.

¿Qué hay de la crisis?

Las crisis con respecto a la edad se mueven como tu ego, entre el pasado y el futuro.

Una mira al futuro y ve el tiempo que le queda de forma distorsionada. Digo esto porque imagínate que tienes 50 años -vamos a centrarlo en el área laboral- , como mínimo te quedan unos 17 años para jubilarte, que no tienes por qué hacerlo.

¿17 años no dan para reconducir? Hombre, si me dices que quieres ser policía con 50 años creo que va a ser complicado por las restricciones de edad de las pruebas. Pero aún así habrá algo que te apasione en ese momento.

La clave de las crisis no está -como se hace siempre- en mirar lo que no has hecho, todos los años que has «perdido». Esos años los has necesitado para llegar donde estás hoy.

Gracias a esos años puedes cuestionarte lo que te estoy planteando ahora. Gracias a todos esos años tienes unas experiencias de vida que, probablemente, no tenga una persona de 20 años. Y querida/o, la experiencia y la inteligencia emocional valen oro en la vida. Dejémonos de titulitis y cualificaciones. Eres más que un título o una carrera.

17, 25 o 30 años es mucha vida. Deja de mirar hacia atrás porque lo que ya has vivido ya está. Bien vivido está, le damos las gracias por habernos permitido ese tiempo y dejamos al pasado tranquilito.

Mi pregunta para ti es, ¿qué quieres hacer con tus próximos 10 años? ¿Cómo quieres vivirlos?

Sólo si te apetece puedes dejarme en los comentarios del artículo tus experiencias y opiniones 🙂

Tashi deley “Ensalzo la grandeza que hay en ti. Ensalzo el lugar en ti en el que viven tu valentía, honor, amor, esperanza y sueños.”

 

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Mostrando 9 comentarios
  • Cristina Melero García
    Responder

    Muchas gracias Sara, me he sentido identificada por completo en este artículo.

    • Sara Martín
      Responder

      ¡Gracias a ti por pasarte por aquí!
      Cuando las situaciones se desgranan al final todo sale. Sólo hay que trabajarlo, sentir y respirar.

      Un súper abrazo!

  • Sandra
    Responder

    Uiiii yo estoy a punto de los 40… y pican un poco. No creo que tenga crisis, me siento joven, y eso es lo que cuenta.
    Pero aún no he sido madre, y ahí esta un poco la presión, la edad.. no es lo mismo con 30 que con 40.
    Pero bueno, la verdad que me gustaría ponerme en breve… A ver si para el año que viene aumentamos la familia.
    Los próximos 10 años voy a vivirlos al máximo, haciendo y disfrutando de todo lo que me gusta.
    El tiempo pasa demasiado tarde para desaprocecharlo.

    • Sara Martín
      Responder

      ¡Hola Sandra!

      Vivir los próximos 10 años a tope es un súper plan 🙂
      Con respecto al tema de la familia ya sabes, es cuestión de ponerse.
      A ver si el año que viene te veo con un bebé en brazos.

      Un abrazo!

  • Carmen
    Responder

    Hola sara…. Los 50 son diferentes. Tu cuerpo ya empieza a cambiar, tus hijos crecen y de repente ya no eres joven. Yo los cumplí en junio y tuve la sensación de él mañana, el futuro ya llegó y al principio me dejé vencer un poco, pero lo repense y aún tengo tiempo de disfrutar y hacer muchas cosas. Esos sí, el postergar se va a acabar

    • Sara Martín
      Responder

      ¡Hola Carmen!

      ¿Cómo que a los 50 ya no eres joven? Si supieras la de gente que con +70 siguen haciendo cosas extraordinarias.
      La edad es un número, lo que importa es cómo te sientas tú y lo que te digas a ti misma 🙂
      Todavía tienes mucho futuro por delante para vivir 🙂 Lo del «postergar se va a acabar» es una frase muy buena. Lo que quieras hacer empieza hoy, mejor dicho…AHORA.

      Un abrazo

      • carmrn
        Responder

        jajaja sara, ese es el»problema» : me siento superjoven y con fuerza. con ganas de experimentar muchas cosas nuevas y si son extraordinarias mejor que mejor

  • Javier
    Responder

    Hace pocas semanas subí un historie en mi instagram haciendo un reflexión en voz alta, decía que me sentía fuera de lugar tomando el 31 de diciembre y el 1 de enero como etapa de que algo acaba y algo nuevo vendrá. El año anterior fue para mi un año increíble con sube y bajas importantes. Por que no medir el paso del tiempo en esos momentos increíbles que nos ocurren en cualquier momento de cualquier mes y no en 31 de diciembres?
    Este año habré de cumplir cincuenta años, es un número que me incomoda, por una cuestión personal.
    Mi hermana mayor murió con cincuenta años por culpa del cáncer.
    Como muy bien dices Sara, no me quejo en absoluto de donde estoy, escogi ese camino y me ha ido bien. Hace 25 o 30 años, trabajo estable bien pagado, piso de propiedad y crear una familia era triunfo y plenitud. Lo tengo. Y ahora que…?
    Los 50 puede y es una edad tan estupenda para mirar hacia delante como cualquier otra. Y la vida me lo ha demostrado. Por desgracia con las dos caras más opuestas.
    La vida me brindo, (junto con el apoyo de mi mujer, adorable) de descubrir eso parte de la vida que desconocía. Realizar un viaje a una parte de Asia con mi hijo mayor(20 años entonces). La aventura, que es lo que fue, (mochilas, viajes en moto improvisados, hostales económicos en barrios típicos…) resultó una enseñanza irrepetible. Casualmente cumplí los 49 años allí, un día que subimos a la cima de una montaña en un parque natural, y recorrimos una isla increíble. Claro que hechaba de menos a mi mujer e hijos pequeños, pero el día, el momento, sin grandes celebraciones, resultó inolvidable.
    Nos cruzamos con persona de 70 y 80 años que viajaban, sin complejos y disfrutando de la aventura, como si tuvieran.. 40?50?
    Vivir el ahora mismo con vistas a un futuro inmediato, a un plan que te llene de oxígeno, hazlo, hazlo y hazlo.
    Aunque hubiera pensado que existía la crisis de los 50,he cambiado de idea. La crisis somos nosotros y lo que nos envuelve.
    He hablado con mi hijo varias veces sobre nuestro viaje, lo que vimos y aprendimos y lo quedó impregnado en nosotros. Coincidimos en que vivimos en una sociedad que te arrastra y te acomoda… pero ese es otro tema.
    Un enorme abrazo.

    • Sara Martín
      Responder

      Wow Javier!

      Qué experiencia la del viaje 🙂
      Al final los años son números, la interpretación corre por nuestra cuenta. Hay personas que que con 70 se sienten como de 30 y personas de 50 que tienen una mochila enorme y ya se sienten «mayores». Como ves al final es una cuestión de interpretación.
      Me quedo con tu reflexión «La crisis somos nosotros y lo que nos envuelve».
      El tema de la sociedad es una realidad, pero para eso estamos nosotros.
      Ahí es donde creo que reside todo el problema, tenemos más herramientas que nunca y vivimos peor (a nivel emocional) no sé si que nunca, pero sí que hace muchísimo tiempo.
      El mayor poder que tenemos como seres humanos es el de elegir y lo dejamos a manos de otras personas muchísimas veces. Y luego nos quejamos.
      Quien quiera vivir en equilibrio consigo mismo primero tiene que aceptar la responsabilidad sobre su vida 🙂
      Que bonita charla la nuestra!

      Te mando un súper abrazo y….¡A DISFRUTAR DE LA VIDA!

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