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Hasta el chumino del pensamiento positivo

 En PSICOLOGÍA

Lo que para mí era un mensaje sin más sobre pensamiento positivo, con fecha de caducidad, lanzado al universo de las redes sociales resulta que ha tenido su impacto.
Por este motivo he hecho esta recopilación sobre el pensamiento positivo y el efecto que tiene en tu voz propia, tus emociones, cómo podemos trabajar esto…

¿Tengo la verdad absoluta? ¡Por supuesto que no! Solo me expreso como persona que en su día hizo su terapia psicológica, como experta gestionadora de cacas mentales y emocionales (vaya, lo que conoces como psicóloga y psicoterapeuta) desde hace más de siete años y emprendedora.

Lo de siempre, experimenta, llévalo a tu corazón, sostén lo que te sirva y lo que no let it go.

¿Qué hace la cultura del «pensamiento positivo»?

Generalmente lo que hace es tapar todo aquello que nuestro ego nos diga que es una mierda, vamos, las emociones que etiquetamos como negativas, sensaciones o sentimientos incómodos etcétera.
Y nosotros, másters expertos en ello, lo reprimimos, bloqueamos, escondemos y enterramos por aquello de «ojos que no ven, corazón que no siente».

¡JÁ! Que te lo has creído.
Ojos que no ven, corazón que siente, que sigue sintiendo y lo seguirá haciendo aunque le eches tres toneladas de cemente encima.
Lo de barrer la mierda (lo que no son pensamientos positivos) debajo de la alfombra y hacer como si nada ya no cuela.

Para qué validar emociones pudiendo taparlas.

¡Yasss, queen! Eso es lo que hacemos cada vez que nos creemos el mundo de unicornios que se nos presenta, sobre todo, en las redes sociales.

Te invito a que de aquí a un año te repitas absolutamente todos los días, o sea, 365 días seguidos una serie de afirmaciones que elijas, de estas a tope de power.
Solo tienes que leerlas todos los días y no hacer nada más, ya verás como tu vida va a seguir siendo exactamente igual en esencia.

Vivir como un zombie no transforma tu vida.

Esto es así.

Imagínate un coche:

  • Coche= tu mente.
  • Gasolina= tu mundo emocional.

Con el coche puedes planificar un viaje de 1.000km (por ejemplo, esto en tu mente corresponde a la planificación a largo plazo, trazar un camino u objetivo).
Pero, ¿a que si no llenas el depósito de gasolina el coche no se mueve? (llamémoslo motivación en el caso de las emociones).

Al principio las listas y las visualizaciones se cogen con ganas, se les pone emoción… Pero al cabo del tiempo (pocos días después, doy fe) todas estas prácticas se desarrollan como si estuvieras leyendo la lista de la compra.
¿Tú lees la lista de la compra del Mercadona y te emocionas? ¿Cambia tu vida? Lo mismo pasa con esto.

Mente y corazón necesitan mirar en la misma dirección y para ello necesitan estar conectados entre sí.
Si planificas (mente) ir a Egipto y el otro se emociona (corazón) y te lleva a París, ¿qué narices está pasando?
Así vivimos, con el corazón y la mente desconectados, de ahí tanto caos e incoherencia.

Que la mente (pensamientos y creencias) crea realidades y genera emociones nadie lo duda.
Pero tenemos esta mala costumbre de priorizar, para variar, todo el mundo racional.
Estoy segura de que te has dado cuenta que la energía del corazón es mucho más poderosa que la de la mente (por eso en los anuncios de Apple o Coca-Cola no te hablan solo de características o sabores).
Y, aun sabiendo esto, nos empeñamos en seguir actuando únicamente desde la razón, desterrando nuestro mundo emocional  condenándolo al olvido (excepto cuando te da un meneo de salud).

Conclusión, seguir negando, reprimiendo y no validando tus emociones no va a hacer que tu vida se transforme.

PD. La transformación va de dentro hacia fuera, nunca lo olvides.

¿Qué efecto tiene el pensamiento positivo sobre mi propia voz?

Ahora hablamos de pensamiento positivo sin trabajo interno o, lo que es lo mismo, basado en lecturas de libros de psicología, coaching o autoayuda y alguna que otra charla.

Los mensajes sobre pensamiento positivo que no paro de ver una y otra vez lo que favorecen es:

  • la anulación, aún más, de tu propia voz.
  • generan más expectativas sobre lo que debería ser.
    También sobre lo que es el autoconocimiento, el crecimiento personal, la espiritualidad (cómo deberíamos pensar, sentir, hacer…Anulando toda experiencia incómoda o desagradable humana, para variar)
  • fomentan el miedo, la ansiedad, el estrés, la incertidumbre, la inseguridad, la falta de confianza por el «tengo que».
  • niegan la experiencia humana (sí, lo que etiquetamos como negativo) añadiendo más sufrimiento y más dolor a lo que estamos experimentando.

Si no hago lo del pensamiento positivo, ¿cómo me entreno a mí por dentro?

  1. Comprende cómo funciona tu mente.
  2. Entrena fuerte en detectar pensamientos automáticos, creencias…
  3. Trabaja sobre ellos (siendo consciente del efecto que tiene sobre tu mundo emocional, entrenándote en sentir y validar emociones…)
  4. Aprende a pensar de forma más beneficiosa para ti (si quieres llamarlo pensamiento positivo, dale) y tu vida en particular.
    No hay ni buenos ni malos, hay vidas particulares. Tu vida, tus circunstancias, tus necesidades, tus herramientas.

Primero vemos nuestras cacas, las sentimos, las dejamos ser y las soltamos.
Después de hacer ese trabajo y entrenarnos en eso es cuando estamos realmente preparados para darle la vuelta a la tortilla sin tener que tapar todo.
En este momento es cuando te puedes poner a tope con el pensamiento positivo porque eres capaz de dar luz y espacio a tus mierdis.

Conocerte a ti mismo no va de promesas sobre  eliminar miedos y grandes transformaciones en diez días.
De verdad, huye de quien te venda eso.
Esto va de entrenar, de ver lo que tú no llegas a ver por tu ego, los límites que te has impuesto, las creencias que no son tuyas y no has cuestionado, las heridas de tu niño interior y un largo etcétera.

PD. Si quieres comprometerte contigo te puedes unir a las sesiones grupales ser.dar.recibir. Mañana, lunes 11 de mayo, nos vemos las caras con el ego.

 

 

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