Cómo acallar a tu «charlatana» sin morir en el intento

 En PSICOLOGÍA

Cuántas veces te ha pasado lo de estar con un cansancio sublime, deseando aterrizar en la cama para dormir y…¡PLINNN! (a lo varita de hada) tu mente te susurra «ahora no vas a dormir porque ha llegado el momento de recordarte todo lo que no has hecho o has hecho mal»

Esta voz es la charlatana, la cabrona de la charlatana diría yo. O como la llama Hana Kanjaa, «la tirana».

Que todos tenemos una voz charlatana o tirana dentro es un hecho (no sé cómo van de esto los budistas, la verdad). Y que siempre se hace lo mismo, declararle la guerra, es casi un hecho también.

Pero yo no quiero que le declares la guerra porque ya ves que no te está sirviendo de nada. Incluso con la tirana también puedes usar el amor, y eso es lo que quiero enseñarte.

PD. Permíteme que la llame tirana o charlatana según me vaya fluyendo. Ya sabes, es la misma.

 

Artículo Cómo acallara a tu charlatana sin morir en el intento

¿Cómo es tu charlatana?

Simpática, lo que se dice simpática, no es. Ojo, que tiene su razón de ser. Imagínate que tu esencia fuera una suma de creencias limitantes, pensamientos, emociones y lenguaje negativo. ¿Serías la alegría de la huerta? Claro que no. Pues esto es lo que le pasa a tu charlatana, de donde no hay no se puede sacar que dirían.

Tu mente tiende a la supervivencia, aunque no estemos en la época de los cazadores recolectores, y amplifica lo negativo. 

Puedes quejarte porque menuda shit de mente que no me deja brillar, excusarte porque claro, teniendo esta mente cómo voy a conseguir mis objetivos y a vivir feliz.

O mejor, utilizar esta información que te estoy dando para jugarla a tu favor.

¿Por qué aparece cuando quiero relajarme?

Te lo voy a decir alto y claro, porque no le haces ni puñetero caso durante el día y la pobre quiere expresarse.

Vale que su forma de expresión no es la más chuli para ti, pero ¿acaso no estás rodeada de gente que se queja una y otra vez y generalmente escuchas? Pues #unpoquitodeporfavor con tu mente.

Lo que hace tu tirana es buscar huecos donde pueda expresarse. Es demasiado lista como para intentar hablar cuando estás con el foco puesto 100% en algo porque sabe que no vas a escucharla.

Lo único que hace la pobre es buscarse la vida, ¿no lo ves? Y la única forma en que la dejas es cuando tienes la guardia baja porque estás zen y es cuando se puede tener una conversación contigo. No creo que la gente vaya persiguiéndote de un lado para otro todo el día para hablar contigo. ¿Por qué le pides eso a tu tirana? Un poquito de consideración, por favor.

¿Cómo trabajo mi charlatana?

La clave es dejarla ser sin entrar en guerra con ella. 

En realidad esta es la clave para todo: miedo, emociones desagradables… Todo esto se mantiene por la lucha. A lo que te resistes, persiste. Ahí lo tienes, cuanto más miedo quieras evitar más tendrás. Cuanta más ansiedad quieras hacer desaparecer, más aparecerá.

Todas las emociones, absolutamente todas, tienen un mensaje que darte. Si no los escuchas es probable que hagas una de estas dos cosas:

  1. Entras en lucha Pokemon y armas la de Dios es Cristo (qué graciosa esta expresión escrita, nunca la había utilizado así)
  2. Haces que ignoras todo y lo vas metiendo en una mochila que tiene el mismo fondo que el bolsillo mágico de Doraemon. O sea, ninguno. Ah, no te lo he dicho, pero esa mochila es la que vas cargado todos los días. ¡Enhorabuena!

Tomar consciencia.

Este es mi primer paso para todo en la vida, te lo prometo. ¿Quieres hacer una receta chula? Toma consciencia de que quieres hacerla. ¿Quieres irte de vacaciones a Bali? Toma consciencia de que quieres viajar allí. ¿Quieres vivir la vida que te mereces? Toma consciencia de que hasta ahora no has podido hacerlo sola/o y busca alguien que te acompañe.

¿Ves? Para hacer/transformar cualquier cosa tenemos que ser conscientes de qué es lo que queremos hacer/transformar.

Digo yo que no vamos a ir por la vida lanzando flechas sin diana, ¿no? Por desgracia sí es lo que hacemos. Eso y vivir en piloto automático. Bueno, aquí no me voy a incluir que llevo un súper trabajo de crecimiento personal a mis espaldas. No vamos a quitarme ese mérito.

Yo, Sara Martín, fan de la escritura en sesiones online y en la vida, te recomiendo que escribas qué es lo que te suele decir tu charlatana (nada bonito, ya te lo advierto).

El párrafo anterior parece una autorización para ir a recoger el paquete de otros a Correos, ¿verdad? Esa es la gracia.

Identificar los detonantes.

Yo habría puesto aceptar, pero me gusta esta propuesta de Hana Kanjaa porque soy muy de trabajar las cosas así que la utilizo.

En realidad, ahora que lo pienso, es algo que hago en las sesiones. Sorry Hana.

El ejercicio es bastante sencillo, sólo tienes que identificar qué situaciones, contextos o personas hacen que la aparición de la charlatana sea estelar.

Estarás de acuerdo conmigo que no es lo mismo ir un paso por delante que uno por detrás. Identificar los detonantes te adelanta un poco el trabajo porque ya eres más consciente y puedes actuar más rápido.

Con más rápido quiero decir que no tengas que pasar por estar recogiendo toda la información pedazo a pedazo para hacer el puzzle.

Aceptar.

En este caso aceptar y escuchar para mí van unidos.

Supongo que habrás vivido situaciones en tu vida que no eran de tu agrado, pero las has aceptado.

Wait, wait wait! Voy a hacer la misma aclaración de siempre porque no quiero que pongamos en la misma línea aceptar con resignarse o asumir. Aceptar viene de dentro, de saber que la emoción, contexto o whatever ahora mismo es así y acepto lo que es. Acepto sin resistirme ni luchar. Me rindo a lo que es, pero no me rindo de la forma derrotista que todo el mundo tiene insertada en el cerebro.

Cuando una se rinde lo hace ante lo que es aceptar lo que es y esto no implica que no pueda haber conductas para transformar la situación.

Es importante aclarar este punto. Para mí es la parte positiva frente a la resignación, tú eliges aceptar. Cuando te resignas es porque tu mente te dice que no tienes más remedio y que esta batalla la has perdido. Ya puedes sentirte derrotada/o.

Entonces, ¿qué hago con la charlatana?

Cuando tú estás hablando ¿qué te gusta que haga la otra persona? 3, 2, 1… ¿tienes la respuesta? Sí, que te escuche. Eso exactamente es lo que quiere tu tirana y tú no paras de interrumpirla y darle réplica.

La propuesta que te hago es que la escuches, sin más. Es tu mente neurótica, la aceptas, la quieres como parte tuya y la dejas ser. Ya has visto que darle replica sólo sirve para que hable más alto y más fuerte, y eso no es lo que quieres.

Ahora mismo estoy inmersa en la lectura El poder del Ahora y precisamente habla un poco de esto, de nuestra absoluta tendencia a identificarnos 100% con nuestra mente. Así que la segunda propuesta es que te separes, que escuches esa voz como si no fuera tuya.

Habla desde el pasado recordándote todo lo que no salió bien porque se ancla en el miedo o lo hace desde el futuro y el «¿Y si no…?» dando manga ancha a la escasez.

Ya sabes que el final siempre es tuyo, cuéntame sobre tu charlatana. ¿Cuándo aparece? ¿Practicas alguno de los puntos que te he mencionado? ¿Es muy puñetera? Ya sabes, respondo a todo 🙂

Tashi deley “Ensalzo la grandeza que hay en ti. Ensalzo el lugar en ti en el que viven tu valentía, honor, amor, esperanza y sueños.”

 

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Mostrando 8 comentarios
  • Germán Martínez
    Responder

    Hola Sara!
    Yo desde hace tiempo he aprendido a vivir con ella, a dejarle que me cuente todo lo que tiene que decirme. Se que hice las cosas lo mejor que podía en ese momento y uso a la “charlatana” como un medio más de aprendizaje, de conocerme a mi mismo. He aprendido a fluir con la vida, a no enfrentarme a todo lo que pasa, sino a aceptarlo y usarlo a mi favor. (Mi trabajo me ha costado también es verdad)
    Gracias por el post! Me encanta!!
    Un abrazo

    • Sara Martín
      Responder

      ¡Hola Germán!
      Qué bueno tenerte por aquí 🙂 🙂 🙂
      Todas estas voces que creemos más puñeteras (porque no es una sola) tratan de protegernos de algo.
      ¿Qué pasa con esto? Que como les declaramos la lucha y las desterramos ellas siguen y persisten aún con más fuerza.
      Aceptar lo que es sin que esto tenga por qué implicar sumisión.

      Cuando una/o es capaz de aceptar y utilizarlo a favor tiene una gran herramienta en su poder.

      Gracias por pasarte por aquí 🙂 ¡Eres bienvenido siempre que quieras!

      Un súper abrazo

  • carmen
    Responder

    A la mía le gustra presentarse de madrugada, de sopetón, como elefante en cacharrería y ya me desvela. me hace entrar en bucle y que no me vuelva a dormir…
    han no he probado nada para hacerla callar
    si esta noche vuelve la escuchare..

    • Sara Martín
      Responder

      ¡Hola Carmen!

      Claro Carmen, se expresa cuando tiene el espacio para hacerlo. Qué mejor momento que cuando tú estás con la guardia baja (en este caso durmiendo) jejeje
      Más que hacerla callar, escúchala, mira a ver qué mensaje/s tiene para ti.
      Si descubres algunos y te apetece compartir te leo de vuelta por aquí 🙂

  • Javier
    Responder

    Soy viejo???? Lo digo porque hasta hace muy poco, el ACEPTAR hechos y situaciones era un acto inconsciente, lo almacenas en el sitio «que no te moleste» y tira millas. Desde unos cuantos meses atrás, la cosa ha cambiado. Porque todo y todos actúan contra mi? porque su objetivo es molestarme, si yo procuro vivir y dejar vivir? porque el mundo no actúa igual conmigo???
    Conclusión, el mundo no ha cambiado en pocos meses, o sea, he cambiado yo.
    Es cierto que se han dado unos hechos que me han puesto a prueba y no he sabido gestionar (como antes) y me han vencido, resultado, ataques de ansiedad. El almacén ya estaba lleno? Puede ser.

    • Sara Martín
      Responder

      ¡Hola Javier!

      No me preguntes esas cosas jajaja ¿Te sientes viejo? Te devuelvo la pelota 🙂
      Eso es lo que se cree con Aceptar, pero en realidad es un acto súper consciente.
      Ves la situación como es (consciencia), en el momento presente (consciencia), o sea, en el Ahora (consciencia). Tomas la decisión de rendirte a lo que es (consciencia) y si quieres dejarlo así o transformarlo una vez aceptado (consciencia).

      Luego hay otras dos palabritas que se llaman resignarse o asumir que, para que te hagas una idea, corresponden a una falsa aceptación de mala gana. Un «bueno, es lo que hay porque no me queda otra» Esto no sería aceptar como lo estamos utilizando aquí.

      De crisis de ansiedad sé bastante puesto que las he vivido en primerísima persona. En el blog tienes un artículo sobre ello si te apetece leerlo.
      Si necesitas trabajarlo, «dame un silbidito».

      Un súper abrazo!

  • Cristina
    Responder

    Hola Sara!
    Que me ha gustado este artículo. Mi querida “criticona” que así la llamo yo aparece toooodas las noches y es tal cual cuentas. Aunque llevo meses trabajándome ella sigue visitándome…como la dejé libre puede estar una hora y media o dos dale que te pego con su bla, bla, bla….cuando tomo el control en media hora se suele marchar. He escuchado el audiolibro de ‘El poder del ahora’ y me ha venido muy bien, además de tus consejos y las sesiones, que estoy deseando retomar. Un abrazo fuerte! Gracias por el contenido del post.

    • Sara Martín
      Responder

      ¡Hola bonita!

      Es que El poder del Ahora es absolutamente brutal, muy muy muy revelador.
      Cuando quieras ya sabes, volvemos a vernos face to face 🙂 y trabajamos sobre la criticona.

      Un súper abrazo!

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