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3 técnicas para disparar tu gestión del tiempo de forma eficaz

 En TRABAJO

Ahora que es época de plenos exámenes -los opositores lo estáis dando todo durante el año- es el momento de hablar de técnicas de gestión del tiempo.

 

La mala noticia es que el tiempo vuela.

La buena noticia es que tú eres el piloto.

                                 -Michael Altshuler.

 

Gestión del tiempo Psicología Coaching Alto rendimiento

¿QUÉ ME PASA A MÍ CON EL TIEMPO?

El tiempo es uno de los bienes más preciados -y limitado– que tenemos. Por eso tener un buen hábito de gestión del tiempo es fundamental en nuestro día a día.

Recuerdo mi primer año de universidad casi como si fuera ayer.

Venía de estudiar en mi cole de toda la vida cuyos exámenes eran casi en su totalidad de desarrollo.

Primer zasca cuando empiezo en la universidad: todo tipo test. Y ojalá ese hubiera sido el mayor de los conflictos, ¡no sabía hacer una buena gestión del tiempo en cuanto a estudios! Salía del cole con todo estructurado con horarios.

Toda la vida he ido a clase de 9am a 17pm, hasta que empecé 4º de la ESO. Los horarios no diferían muchísimo, había días que salía a las 14’30pm, otros a las 18pm desde las 8am (sí sí, no sé cómo me mantenía con vida esos días).

Llegar a la universidad y tener que hacer tu propia gestión del tiempo no es moco de pavo.

En primer lugar porque -por lo menos cuando yo hice la carrera- no tenías actividades fijas de continuo, era (casi) todo al final o algunos trabajos con plazos de un mes o más.

Si vienes de hacer tareas diarias y de repente te dan plazos tan «enormes» el asunto se complica.

Total, que la chicha de mi horrorosa gestión del tiempo de mi primer año de carrera se resume en: 5 asignaturas para septiembre. En realidad fueron 6 porque a una no me pude presentar con +40 de fiebre.

Vamos, 2/3 partes de mi curso me las saqué en 2 meses. Porque sí, aprobé 5 de 6 (palmaditas en la espalda).

 

QUÉ HICE

Para empezar me leí dos libros de técnicas de estudio, que falta me hacía para afrontar los 4 años siguientes que me quedaban por delante (¿malditos? tests).

Recuerdo estar de lunes a viernes en verano (¡oh my God!) en la biblioteca una media de 5-6 horas.

Había días que todas esas horas las pasaba sentada en la silla del tirón (excepto para ir al baño, of course). Te puedo requeteasegurar que esos dos meses fueron los más productivos de mis 29 años de vida.

Recuerdo el estado de mega concentración y cómo -a pesar de lo poco alentador de los mil apuntes de las seis asignaturas- estaba motivada y en estado de productividad máximo.

Mi estrategia fue muy simple:  bloques de tiempo marcados con descansos y combinar varias asignaturas al día.

Estar mucho tiempo con una misma asignatura hace que descienda la concentración y la motivación, sobre todo, una barbaridad.

Por este motivo te voy a explicar 3 técnicas de gestión del tiempo para que tú crees la tuya propia (al final te cuento la mía actual).

TÉCNICAS DE GESTIÓN DEL TIEMPO.

TÉCNICA POMODORO

Esta es la primera herramienta/técnica que está dividida por bloques.

Lo óptimo sería utilizarla en tareas que no requieran demasiado tiempo y en las que la concentración no sea demasiada. La razón de esto es que los bloques de gestión del tiempo son bastante breves.

Lo que propone Francesco Cirillo -inventor de la técnica- es que dividas tu tiempo de la siguiente forma:

  • Un bloque de 25 minutos (pomodoro)
  • Descanso de 5 minutos entre bloques.
  • Cada cuatro bloques de 25 minutos -o sea, cada 4 pomodoros- descansar 15 minutos.

Ahora entiendes por qué te he que lo óptimo es para tareas sencillas y de corta duración.

A esto le añado que además, para mi gusto, el descanso de 5 minutos se queda bastante corto. Yo en todo caso el añadiría 5 minutitos más para poder estirar bien las piernas y por lo menos que te dé tiempo a asomarte a la ventana.

REGLA 52/17

El estudio realizado por la compañía Draugiem Group sobre la gestión del tiempo y los hábitos de trabajo dieron como resultado esta regla.

Significa que por cada 52 minutos de trabajo intenso y concentrado le corresponden 17 minutos de descanso.

Como en cualquier regla tiene sus pros y sus contras. Recuerdo que en la asignatura Psicología Organizacional hablaban de 45 minutos de trabajo y luego X (no recuerdo el número) de descanso.

La base estaba en la capacidad de mantener la atención y la concentración.

La regla 52/17 hace una mejor gestión del tiempo en cuanto a concentración e intensidad. De esta forma puedes dedicarte a tareas más larga y que requieran mas atención.

Aun así puede quedarse corta a nivel concentración ya que probablemente necesitemos más tiempo para cansarnos.

Recuerdo que en mi maravilloso verano de productividad estudiantil solía hacer bloques de hora y media de estudio. Personalmente era lo que mejor me venía en cuanto a concentración, ritmo, motivación y fatiga.

 

MÉTODO 90-20

¿Has oído hablar de los ritmos ultradianos? Son ritmos que regulan tu cuerpo de día (igual que los ritmos circadianos lo regulan por la noche).

La forma en la que funcionan estos ritmos es la siguiente: una fase de 90 minutos de actividad seguida de una fase de 20 minutos de descanso.

Si te das cuenta es cómo me organizaba el tiempo en aquel verano (no recuerdo el tiempo de descanso, no más de 20 minutos de descanso seguro).

Con este método se aprovechan los ciclos de máxima energía (90′) y se recupera en el ciclo de descanso (20′).

De todos los que te he contado este sin lugar a dudas es mi favorito, aunque para mí hay un factor fundamental a tener en cuenta. Te lo cuento en el siguiente bloque.

MI REGLA DE ORO

Sufrimos de «sillitis«, es una realidad. Cuanto más tiempo pasamos sentados, más pensamos que es tiempo de calidad invertido.

Por alguna experiencia propia -y digo alguna porque cuido mucho esto- y otras muchas ajenas sé que esto es una pérdida de tiempo.

Y te lo digo con todas las letras: pérdida, no gestión del tiempo.

Hemos sido educados en el cole a estar sentados millones de horas y eso es lo que pensamos -inconscientemente- que tenemos que hacer. Es un viejo patrón que se repite a lo largo de toda nuestra etapa educativa. Clases magistrales, alumno como oyente y «apuntador«.

El resultado de esto es que lo trasladamos a todo. Y ya podemos tener la cabeza metida en el libro o con 3 Red Bull o 20 cafés que no somos capaces de parar.

Esta regla de oro la empecé a aplicar en 3º de carrera. Asignatura en la que las clases no me aportasen valor, asignatura a la que dejaba de asistir. Me formaba por mi cuenta e invertía el tiempo en investigar y aprender.

Ojo, que he dicho invertía. Poderosa palabra donde las haya. No es lo mismo perder que invertir.

Así que mi regla de oro aplicable a cualquier actividad en la vida es: si no estás siendo productiva y estás perdiendo el tiempo, para. Es mejor hacer una hora y media con un alto rendimiento que estar cinco con un rendimiento pobre.

Y reforzar siempre. Es algo que se me ha dado, en general, bastante bien en mi vida y sé el grandísimo poder que tiene.

En mi caso lo hacía con capítulos de la serie de aquel momento o algo que me gustase mucho -también vale una merienda chuli.

 

CONCLUSIÓN.

No me voy sin contarte qué estoy haciendo ahora y por qué he decido hacerlo así.

Teniendo en cuenta mi regla de oro, si pierdo el tiempo es porque decido hacerlo deliberadamente. Y créeme que no lo haré delante de unos apuntes o cursos.

Ahora mismo -porque mayo y junio son criminales para mí- estoy trabajando en bloques de 30′ con 15-20′ de descanso. Puede parecer descompensado el tiempo de estudio con el tiempo de descanso.

Bien, puedo asegurarte que en este periodo en el que mi productividad se ve seriamente resentida hacer estos bloques de 30′ hace que dedique 1’30-2h a pleno rendimiento.

Los cambios que estoy experimentando están siendo enormes.

Cuando pase este tsunami de primavera y mi grado de concentración vuelva a su ser pasaré al 90-20.

Y ahora sí que voy con la conclusión:

  1. No te juzgues por el tiempo que estás sentada/o. «Focus» en el rendimiento.
  2. Explora las técnicas que más vayan contigo y crea tu(s) técnica(s) de gestión del tiempo.
  3. Escúchate -esta es la más importante. No todos los días vas a descansar igual, te va a súper motivar el temario etc. Deja a un lado la cabezonería y «sillitis» y elige conscientemente en qué inviertes tu tiempo.

Ahora te toca a ti 🙂 Me gustaría que me dejaras en comentarios si tú utilizas alguna técnica o si tienes la tuya propia.

Recuerda que contesto a todos los comentarios así que…¡charlemos!

 

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